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Acute Mountain Sickness – Mal de Altura

0 Comments 12 junio, 2018 0 Comments

Cuando hace unos meses se nos planteó la propuesta de subir el Kilimanjaro, no…

Ruthis
Posted by Ruthis

Acute Mountain Sickness – Mal de Altura

Cuando hace unos meses se nos planteó la propuesta de subir el Kilimanjaro, no éramos
conscientes de lo mucho que íbamos a aprender con sus preparativos, de la
exigencia del reto y del riesgo que implica.
A dia de hoy, a 13 días de coger el avión rumbo a Kilimanjaro, empezamos
a tomar conciencia real del riesgo al que nos exponemos en esta rápida
ascensión en lo relativo al mal de altura. Creemos que por nuestra trayectoria deportiva y estado de forma físico, no tendremos problemas en lo relativo a kilómetros y desnivel, pero por desgracia el mal de altura no entiende de esto.
Partiremos de 1900m y alcanzaremos los 5895m. Es una montaña fácil técnicamente hablando, pero por su rápida ascensión, el riesgo de sufrir mal de altura es importante.
A ello nos enfrentamos con la única aclimatación de las sesiones de hipoxia que estamos haciendo.
Son nuestra única baza, junto con nuestra sensatez durante el ascenso, para así evitar o paliar el temido mal de altura, gracias a los consejos que vamos recibiendo y a lo que vamos aprendiendo de este tema cada día. 


¿Qué pasa a nuestro organismo en estas altitudes?
A medida que ganamos altitud, la presión atmosférica desciende, y la
presión de aire en los pulmones también, por lo que, el oxigeno pasa
con dificultad a la sangre y tejidos.

Lo ÚNICO que hace al ser humano adaptarse a la altitud es la ACLIMATACIÓN.
Y la forma más natural, aunque parezca obvio, es estar en altura de
forma prolongada y progresiva. Vivir a 3000metros, por ejemplo. Dormir allí cada dia. En la aclimatación se produce aumento de los glóbulos rojos,  y mayor transporte de oxigeno. Por eso, eltema de altitud se usa para aumentar el rendimiento en deportistas.
pero no es la cuestión que ocupa a este articulo.

Cuando no hay aclimatación correcta y pasas por ejemplo de nivel del
mar  a una altitud alta, al principio aparece malestar, que luego irá
desapareciendo.

Pero la aclimatacion tiene un limite. A mas de 5500m no se puede vivir de forma permanente. Hay destrucción muscular y daños cerebrales. Y poco a poco, piel y huesos se consumen.

¿Cuales son los sintomas del mal de altura?
Aparecen si se sube rápidamente.
Dolor de cabeza, vómitos, trastornos del sueño.
Angustia al respirar.

Pero cuidado, porque estos síntomas no aparecen de repente. Suelen
aparecer a partir de las 36 horas de exposición a la altitud.
Y aparecen en un 75% de la población a mas de 4500m y se ven acrecentado notablemente con la realización de ejercicio físico.

Los casos graves acaban en edema pulmonar y cerebral, e incluso muerte.

¿Qué hacer en estos casos????
NO SUBIR MAS!
Tomar aspirina, beber mucha agua.
Y si se dispone de una cámara hipobarica (difícil disponer de ella en la montaña), inflarla y meter a la persona dentro para ayudar a que ajuste su presión.

Tras leer muchos artículos sobre este tema, testimonios… que
atrapan al leerlos y ponen la piel de gallina, la admiración por los alpinistas e himalayistas es cada vez mayor.
Siempre he pensado, y no es la primera vez que escribo sobre ello, que son DEPORTISTAS de verdad. Esa conquista de lo inútil no perdona, no hay excusas, no hay postureo ni fanfarronerías.

Si no estás preparado, si no lo haces bien, si la montaña te sorprende, se
cobra tu vida. Sin más. Otra más.

Hoy, al salir de mi novena sesión de hipoxia he estado hablando un
buen rato con el mejor medico del mundo en estos temas (obvio nombre
por respeto a su intimidad). Ayer habló Ruth Moll con él, y hoy le he
llamado yo para aprender de él y escuchar sus consejos. Un tipo
excepcional y accesible.
Si tuviera que resumir nuestra conversación en dos palabras seria:
PIANO PIANO
Insiste en que subamos muuuuy despacio.

El mal de altura no se ve.
Hay que subir despacio, porque aunque físicamente estemos muy preparadas, el organismo no responde igual en pulsaciones ni saturación en altitud.
Asi que, nuestro proposito y agradeciendo estos consejos que valen
oro, son aprovechar al máximo nuestras sesiones de hipoxia aquí en España, y una vez alli subir con sensación de ir en aeróbico y reservando.

Despido esta reflexión con una frase que me pone la carne de gallina de Robert Messner (1978, en su subida al Everest sin oxigeno artificial):
“In my stare os spiritual abstraction, I no longer belong to myself
and to my eyesight, I am nothing more the a single narrow gasping
lung, floating over the mists and summits”